Roger Subirana

viernes, 24 de agosto de 2012

EL DEL MEGAFONO

Es muy normal ver grupos de jóvenes, y no tanto, en Salou celebrando despedidas de soltero, soltera. El novio o novia van disfrazados, casi siempre de una forma ridícula y los amigos/as llevan también algún elemento que los identifica como tales: camisetas, disfraces.... hasta aquí todo normal, aunque habría que hacer notar a esta gente que el hecho de estar en Salou no les exime de, la mayoría de las veces, de hacer el ridículo. Este ridículo suele ser menos cuando se mueven por la zona turística, la verdad es que muchas veces poco se distinguen de cualquier cuadrilla de guiris fiesteros y como eso es habitual pues destacan poco o nada, hacen sus bromas se divierten, van a los pubs y a las discotecas y aquí acaba la cosa.

Muy distinto es cuando se dedican a pasearse por las zonas residenciales dando gritos o haciendo sonar pitos, la cara de los transeúntes y vecinos lo dice todo "que puñetas me importa a mi que te cases, deja de hacer ruido", también es un poema la cara de algunos/as componentes del grupillo, da verdadera lástima ver sus sonrisas forzadas y leer en sus ojos "a ver si esto termina pronto". El colmo de todo es cuando el cabecilla del grupo va armado con un megáfono, comprado en alguna tienda paki, haciendo sonar sirenas y gritando consignas sin pies ni cabeza, pretendiendo que sus compañeros las coreen. Esto a las tantas de la madrugada en un vecindario tranquilo os podréis imaginar como sienta. Suerte tienen de que en el 99% de las casas no hay armas de fuego.

Recuerdo mi despedida de soltero, que hicimos mi mujer y yo juntos, ya que además de mi mujer es mi mejor amiga y esas cosas se celebran con los amigos. Fue en el Village neoyorkino, en un local de música llamado Café Wha?, genial. Recuerdo la despedida de un amigo de toda la vida: una buena cena en Benasque y unos tragos en los pubs de la zona, risas con los amigos y un buen recuerdo. Entiendo que haya gente que necesita otras cosas: Boys, strippers, fiesta loca...etc, pero creo que no es necesario exhibirse y menos aún molestar al resto del mundo.....además, quien sabe, igual os encontráis a quien menos pensáis.

miércoles, 8 de agosto de 2012

CRONICAS VERANIEGAS I: ALQUILERES

Gestionar alquileres de apartamentos en verano es algo realmente enojoso. si vas a contar las horas que pierdes y la faena que da no sale a cuenta.

El primer obstáculo con el que te has de enfrentar son los propietarios. Hay gente que no entiende que , de vez en cuando, conviene ir haciendo un mantenimiento del apartamento. Es muy fácil recoger dinero todos los veranos pero para algunos es muy difícil invertirlo en mejoras del propio inmueble. He tenido casos de todo tipo desde una lavadora de más de 20 años que acaba diciendo "FIN" y que el propietario pretendía endosarle el coste de una nueva al inquilino, hasta aquellos cuyo concepto de limpieza es muy relativo, sobre todo si son ellos, como propietarios, los que lo dejan sucio.

Ahora vienen los inquilinos: Que conste que esto no es discriminatorio , pero hay patrones que se repiten, queramos o no. El turista francés es "el pupas" si algo pasa en un apartamento le pasará al francés: fugas de agua, cosas rotas, dejarse las llaves dentro (el 90% de ellos), si un día entra Batman a violar un turista, éste será francés. Aparte de tener que aguantar su típico aire de superioridad en muchos casos de franceses con nombre y apellido árabes. El veraneante de los países del este (República Checa, Estonia, Georgia... los casos de este año)  es mas apañao, apenas da problemas sólamente hay que insisistir con que deje recogido el apartamento. El turista español suele ser tranquilo, aunque regatea el precio como un loco, luego se comporta, aunque siempre que sean familias, cuidado con los grupos de gente joven que te la puede liar, pero esto pasa con todas las nacionalidades.

Resumiendo: que pase el verano prontoooooo!!!.