Roger Subirana

martes, 8 de mayo de 2012

EN DEFENSA DE LOS MOLOSOS

Navegando por la red he encontrado un sitio muy especial se llama El Mundo de Los Molosos es un foro donde se tratan temas sobre esta tipo de perros. Para quien no sepáis a que me refiero, os explico. Un moloso es un perro musculoso, con fuertes mandíbulas y morro corto, por ejemplo los mastines, aunque también lo son los carlinos y los bulldogs franceses.

En esta web hay un apartado de adopciones y llama la atención la cantidad de estos animales que allí se encuentran, pero más aún la triste historia de muchos de ellos. Son unos perros que han sido demonizados, sobre todo los pitbulls y statford, y que ahora mismo, para tener uno hace falta el permiso de perros peligrosos. Es curioso ver como muchos de estos perros han sido abandonados porque sus dueños no les ha dado la gana sacarse el permiso o como muchos llegan a los refugios, abandonados y maltrechos, con heridas de mordeduras por haber sido utilizados en peleas y lo gordo es que aún hay sujetos que van a adoptar a estos perros con no muy buenas intenciones. Los perros no son los malos en esta película.

Hoy mismo me he cruzado con un grupo de chonis, pelo ceniceros o como se les quiera llamar, ya sabéis pantalón de chandal, chulería, aires de superioridad , gritones y con ellos llevaban un perro de una de estas razas. Atado y con bozal, eso sí, y seguramente su dueño, que daba tirones a la correa debía tener el permiso (o no), la verdad es que nunca he visto a un guardia parar para pedir los papeles a un dueño de estos perros. Se notaban que llevaban el perro, no con cariño, si no como arma, como parte del decorado y transmitiéndole toda la agresividad posible. Curioso contraste con lo que vi en la feria Bestial, de animales de compañía de Reus, una pareja normal, de unos treinta y pico años con su perra pitbull, mansa como un corderito y con aspecto de haber parido y así era, ya que sus dueños, como vi más tarde, llevaban un cachorrito de días, arropado en sus brazos. ¿son malos los perros de presa? ¿o son malos sus dueños?.

viernes, 4 de mayo de 2012

CONSECUENCIAS DE LA CRISIS

Aparte de todos lo problemas que tenemos con la crisis a gran escala me gustaría comentar una serie de cambios que he notado en el ambiente y no todos de ellos malos. No se si en vuestra localidad será lo mismo pero aquí es totalmente constatable:

Han desaparecido los chonis con sus scooters pepino dando pol saco por la calle, lo que contribuye al descanso de los vecinos y a la seguridad de todo el mundo. Se ve que los padres ni les pueden comprar motos, ni pagarles gasolina ni seguros. Ahora todo lo más, los ves en bicicleta o andando, como hacer ejercicio no les va mucho, su radio de acción se reduce por lo que están desaparecidos de muchos barrios.

Puedes aparcar en los aparcamientos de pago del centro de las ciudades sin problemas. Si tienes una urgencia es perfecto.

Se ven menos coches tuneados y muchos de los que se ven están en venta. Una de las aficiones preferidas de mucha gente joven que trabajaba en la construcción y donde se iba buena parte del dinero que ganaban. Esto ya no entro si es bueno o malo, pero las "procesiones" de tuning con la radio a toda leche han descendido drásticamente.

Muchos restaurantes, incluso los de postín, ofrecen menús de gran calidad a precios realmente asequibles. En España siempre se ha comido bien, pero ahora puedes comer bien y barato.

Hay ofertas y descuentos especiales continuos en muchas tiendas, y en las que menos te lo esperas.

Ha desaparecido mucha competencia en el mercado inmobiliario pero tenemos a los bancos ofreciendo sus pisos sin personal titulado al cargo, algo que en Cataluña es obligatorio para quien quiera dedicarse a vender o alquilar pisos.

Volviendo a los bancos y cajas, ofrecen absolutamente de todo haciendo competencia desleal e intrusismo profesional: seguros, seguros médicos, electrodomésticos, electrónica, pisos... el día menos pensado iras a hacer alguna gestión y el/la que está en caja te ofrecerá salchichón, choped o chorizo.

Y termino, esperando que aportéis alguna cosa más.