Roger Subirana

sábado, 14 de abril de 2012

EL CAFELITO

Todo viene en relación con esta noticia . Pero lo más divertido fue las reacciones y comentarios que leí en un periódico, auténticos indignados, y matutinos casi todos ellos, presumiblemente realizados desde el lugar de trabajo...ejem. Como a mi ve va el rollo solté un par de ejemplos reales de "cafelito y periódico" y lo más suave que me llamaron fue sinverguenza.

No digo yo que todos los funcionarios se dediquen a vaguear, dios me libre, que los he conocido y conozco muy trabajadores y competentes. Tampoco estos vicios se pueden atribuir solamente a los empleados públicos ya que en el sector privado encuentras auténticas "perlas", lo que ocurre es que a estos últimos se les acaba viendo el plumero y terminan en la calle, aunque cuidado que alguno suele "enquistarse" muy bien.

Es el caso de determinados porteros de comunidades, nunca están cuando los necesitas, el edificio está hecho un desastre, pero no te preocupes que cuando aparezcas con un cartel de venta de piso en su comunidad se te arriman cagando leches para ver que les puede caer.

También es muy normal llegar a un sitio (tienda u organismo oficial) y encontrarse al o a la que te tiene que atender charrando con su amiga maripuri sobre el finde y lo listos guapos que son sus hijos, en lugar de colgar con un cortés "te he de dejar" siguen y siguen sin importarles el que tienen delante.

Otra cosa que veo habitualmente es a ciertos funcionarios salir y volver al cabo de un buen rato con las bolsas de la compra, con gente esperando a ser atendida.

Volviendo unos años atrás recuerdo un trabajo que tuve en un ayuntamiento donde se suponía que teníamos que estar hasta las 3 de la tarde, ya que era jornada intensiva y que, sin embargo, el primer día me encuentro con que nos recogían a todos más de una hora antes haciendo rato en los almacenes de material hasta la hora de plegar, vamos, que esquilmábamos o nos hacían esquilmar más de una hora diaria a los contribuyentes.

No hablemos ya de los almuerzos interminables de ciertos técnicos de la diputación cuando venían a inspeccionar obras a los Monegros...y cuidado que antes de la hora de plegar venía un buen vermout.

En fin, que se ha despotricado mucho contra Beteta, pero cuando el río suena agua lleva.