Roger Subirana

martes, 29 de junio de 2010

ANECDOTAS PLAYERAS I

Llega el veranito y el hecho de vivir en la costa hace que muchos días de fiesta nos acerquemos a la playa, donde puedo ejercer mi mayor afición: contemplar el mundo que me rodea y contarlo en mi blog.

El día de San Juan y el domingo nos acercamos a las playas de Cambrils y paseando por ellas pede comprobar varias cosas curiosas:

- La gente se corta mucho. Me encanta hacer castillos o figuras de arena, me ha gustado de crio y me seguirá gustando cuando tenga 80 años, si es que llego. Además, me salen chulos, la gente se para y todo a mirarlos. Curiosamente solo los niños o padres con niños (que los usan como excusa) se entretienen con la arena. Acabar de hacer mi castillo y ya había un par de parejas, ya adultos haciendo otros a mi alrededor. Pues claro que sí, no hay que avergonzarse de jugar en la playa tengas la edad que tengas. Aunque por otro lado:

- La gente no se corta nada. Al terrible invento de la braga naútica se ha unido el del bañador marcón tipo boxer pegado al cuerpo, que como siempre, solo queda bien en los anuncios de las revistas, al resto de los mortales se nos enrolla por la pernera o se nos desplaza barriga abajo rebosando lorzas laterales cuan muñeco de michelín, vamos, un cuadro, por lo que es más prudente usar otro tipo de bañador, mucho más cómodo y dejar ese para los cuerpos danone. En el caso femenino tenemos a esas señoras con 5 tallas menos de bikini o aquellas, con una edad, que practican top less con la única intención de bajarle la lívido durante semanas al que las vea.

- La abuela con la silla dentro del agua. La intención no es mala, en principio: para que la abuela se refresque, la ponemos dentro de una silla de playa dentro del mar con los pies a remojo. Perfecto, hasta que al cabo de un rato la abuela parece una gamba y la silla se va hundiendo poco a poco en el fondo de arena, a la vez que sube la marea y aumenta el oleaje.

- Ya no hay balones Nivea, ni paracaidistas de juguete ni nada. Cuando éramos pequeño venían esas avionetas tirando todo eso. Todos los niños corríamos como locos al agua, y tras vigorosas brazadas llegábamos a nuestro objetivo volviendo a la playa con el botín. Ahora no lo hacen. Las nuevas generaciones se ahogarían. Los crios de ahora son demasiado tontos y muchos adultos también.

Por suerte aún hay cosas que perviven como el poder comprarse un polo de limón que se va derritiendo en tus manos poniéndolas pringosas, el vendedor de fantascocacolas, las sombrillas mal colcoadas que vuelan con el aire o los niños que van a por agua y tropiezan siempre con el cubo.

jueves, 17 de junio de 2010

COMO ME MOLA

Hoy paseando con mi perra he visto varias pintadas por paredes de Salou en las que se representaban unas coronas. Resulta que esto es un símbolo de los Latin Kings, una banda latina, como los Ñetas o las Maras, esos mismos que salieron en las noticias la semana pasada por protagonizar peleas en centros de menores. Así que he hecho una profunda reflexión que comparto con mis lectores sobre estas bandas.

Pero no hablemos mal de ellos, no, los españoles debemos se tolerantes y apoyar esta multiculturalidad y costumbres nuevas, adaptarnos a lo que viene de fuera que enriquece nuestra cultura. Si estos chicos tienen por costumbre pegar palizas, robar y violar, tenemos que aceptarlo; si tienen la costumbre de cobrar dinero porque tú puedas acceder a un parque público que has pagado con tus impuestos, debemos aceptarlo, de lo contrario seremos racistas e intolerantes. que mejor ejemplo que Cataluña que ha legalizado a los Latin Kings como asociación cultural, lo que les da derecho, entre otras cosas, a percibir subvenciones.

Que bien! que alegría! así se debería hacer con todas las organizaciones criminales, uy perdón por lo de criminales, debería decir culturales; a la Cosa Nostra se la puede legalizar como asociación gastronómica de fiambres y embutidos, a la Mafia Rusa como asociación de coros y danzas y a la Camorra Napolitana como asociación de aficionados al punto de cruz.

No os lo toméis a coña que seguro que alguna o varias de las grandes mentes que nos gobiernan han pensado ya en ello.


viernes, 11 de junio de 2010

UNA CIUDAD DE PLAYA Y LOS CUERPOS DANONE

Playa, calor, verano......cuerpos esculturales tostándose al sol. Una imagen idílica, que, afortunadamente no es real, ya que todo el mundo tiene derecho a pasearse por la playa, tomar el sol y bañarse: gordos flacos, altos y bajos, faltaría más, que todos nos merecemos unas vacaciones y disfrutar como el que más. Por supuesto todo mi respeto a aquellos que cuidan su forma física y gustan de lucir tipo al lado del agua.

Lo que ya no respeto es a esa manía que tiene la gente de pasearse en bañador o en biquini por en medio de la calle, incluso entrar en establecimientos comerciales pensando que están en un chiringuito playero, y encima aún se te quejan si tienes puesto el aire acondicionado. La imagen muchas veces es grotesca: ese guiri rojo como una gamba, que te aparece en braga naútica luciendo barriga desbordante, por el quicio de la puerta resoplando de lo cocido que va (en los dos sentidos) y tu no sabes si darle los buenos días o hacer una cruz con dos bolígrafos para evitar que entre.

El caso es que muchos establecimientos en Salou ya ponen una pegatina que prohibe el acceso sin camiseta a los establecimientos y yo por mi parte intento que no entre nadie en la oficina con esas pintas, aunque creo que el problema está más en la forma de ser de la gente que en las normas que se pongan. A mi nunca se me ocurriría ir con pintas de mamarracho por la calle o medio desnudo, esté en una localidad costera o en medio de la montaña. Pasearse por Las Ramblas de Barcelona y ver a esas hordas de guiris medio en pelotas no creo que contribuyan a dar una imagen elegante y moderna de una ciudad, lamentablemente es el turismo que tenemos ahora, y lo peor es que este comportamiento es copiado por la gente de aquí y no precisamente por los más jóvenes.

sábado, 5 de junio de 2010

BICICLETAS

Me gusta desplazarme en bici, es un medio no contaminante, y en según que casos, más rápido que el coche, sobre todo porque en verano en la playa todo lo que adelantas en cuatro ruedas lo pierdes buscando aparcamiento. Entiendo y animo a todos los que usan este medio de transporte, sea por las circunstancias que sea.

Lo que no entiendo es la tendencia generalizada a pasarse todas las normas de circulación y convivencia por cierto sitio. Es normal y habitual encontrarte gente en bici a toda pastilla y en dirección prohibida por muchas calles de Salou, y es algo que no distingue nacionalidades ni edades: igual te encuentras una pareja de holandeses ya con una edad y más tiesos que un ajo, que un socorrista argentino o una familia típica española de padre, madre y niños en caravana. Si esto de día es peligroso imaginaos de noche. El tema de los semáforos, por supuesto, es algo inexistente, miran a un lado y otro y se lo saltan, si tu sales desde la otra dirección con el semáforo en verde te toca frena y, la última vez que pasó esto y pité, el ciclista me llamó de todo. En la acera se supone que se ha de circular a la misma velocidad que un viandante...jajajaja...que risa. Los pasos de cebra ¿que es eso?.

¿La solución? Ahora viene la respuesta típica: más carriles bici!!!!, pues señores y señoras...en Salou hay unos cuantos y se va muy ancho, constatando además que los ciclistas "de colorines" apenas los usan, van por carretera aunque al lado haya un carril bici, es normal, yo yampoco lo usaría...para que me he gastado una pasta en mi bici y el equipamiento oficial del "Team power que machosoy" si tengo que ir por un carril bici a paso burra...faltaría más.

La única solución es respetar a los demás y cumplir esas reglas que facilitan la convivencia, porque si todos hiciéramos lo que nos diera al gana esto sería el caos.