Roger Subirana

viernes, 21 de mayo de 2010

REFORMAS MANOLO

Manolo trabajaba en la construcción y se quedó en el paro, no tenía mucha experiencia, pero aún así se lío la manta a la cabeza y montó con un pariente una empresa de reformas, total, el sabía mucho de construcción y seguro que podía acometer cualquier reforma u obra que se le pusiera por delante. Ahora Manolo ya era empresario, y con el primer dinero que ganara se compraría un mercedes o un audi o un bmw. Su mujer en la oficina y su hermano con él.

Enseguida se sacó un nombre para su empresa y se anunció en varias publicaciones gratuitas. La verdad es que exageró un poco, el no sabía nada de electricidad, ni de fontanería, ni de carpintería.......pero bueno, sobre la marcha, total, los clientes son unos pringaos que no se enteran.

A continuación comenzaron a llamarlo, y el hacía presupuestos a la buena de dios. Luego sólo aparecía el primer día y en los siguientes mandaba a cuarenta subalternos diferentes, ante la mirada atónita del cliente, que veía como las obras se alargaban. A pesar de haber pedido por adelantado la mitad del presupuesto y haberlo recibido, a los pocos días pidió al cliente más dinero porque su hermano tenía que pagarse el seguro del coche, a lo que los incautos clientes accedieron. a partir de entonces los operarios pasaban días sin ir a la obra, los clientes desesperados veían como pasaba el tiempo y seguían con todo empantanado, siempre había excusa: no han llegado las baldosas, he tenido una urgencia...... a todo esto, los clientes se encontraban indicando a todas horas a los supuestos "profesionales" como debían hacer las cosas, es más, si no estaban encima sufrían las consecuencias de encontrarse inundaciones, el agua cortada, o puertas que no encajaban...... al final acabaron la obra con otro albañil, terminando de pagar a Manolo muy por encima del presupuesto para sacárselo de encima y recibiendo aún, amenazas de éste.

Manolo hizo muchas otras "faenas", entre ellas una reforma íntegra en la que midió mal las cantoneras de un piso y al instalarlas faltaban 30 cm para el techo, lo mismo le pasó con una encimera en otra obra, donde se quedó corto y solo cubría la mitad de la lavadora que quedaba en la punta. En otro caso lijó demasiado una puerta de entrada y cabía la mano por debajo de ella, y también se recuerda cuando, para pasar un cable de luz, agujereo una tubería de agua, causando la inundación del piso en cuanto conectó la toma general.

Manolo es un personaje inventado, pero lamentablemente hay muchos "Manolos " sueltos, todo lo que escrito ha ocurrido en la realidad y lo he vivido por mi trabajo en el sector de la construcción. Tened mucho cuidado con estos chapucillas revientaprecios. En la mayoría de las ocasiones no saben lo que se llevan entre manos.

2 comentarios:

  1. Pues si, más de uno hay suelto... por "mala experiencia" lo digo. Después de sufrir un "manolo" de estos (y eso que la obra no la hizo mal, solo se le dispararon los extras), huyo del gremio de los albañiles; no entrarán en mi casa a no ser extrictamente necesario...

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  2. Mi padre hace 30 años que se dedica a soldar, realizar estructuras metálicas y al mantenimiento industrial. Desde hace unos 15 años es autónomo y desde hace unos 5 años se dedica más que nada a reparar los desastres que han hecho otros, cosa que no sabe solucionar casi nadie, para esto siempre está disponible él, Juan. Mis hermanos aprendieron a soldar a los 10 años y realizaron sus estudios de soldadura, siendo los mejores alumnos que pasaron por el módulo en muchos años en la laboral. Sus profesores les consiguieron trabajo de profesores en cursillos de formación para empresas. Nunca se compraron un bmw ni un audi, mi padre se compró un mercedes de segunda mano porque le gusta viajar y a sus 53 años era su sueño. Pero desde hace unos 5 años mi padre está triste, su trabajo de toda la vida se ve amenazado por gente que no tiene ni idea de lo que hace y que cobran por debajo de los costes. El otro día llegó a casa casi llorando... Un empresario de una importante empresa de alimentación situada en Reus le había llamado para hacer un presupuesto. Al entregarlo, mi padre fue acusado de ladrón, de chorizo y de autónomo "de mierda". Todo para que le rebajase 50€. También le dijo que 2 rumanos se habían hecho el mismo trabajo por la mitad de precio y en negro. Y que si había llegado la "puta" crisis no era culpa suya, que si tenía que trabajar sin ganar un duro lo tenía que hacer y punto.
    ¿Vale la pena que mi padre siga trabajando? Entiendo que cuando pasen cosas así, el hombre termine deprimido.
    Todo esto es sólo para ilustrar un poco más lo que nos podemos encontrar, como tu bien dices Salva, por culpa de estos chapucillas revientaprecios.
    Por cierto soy Mun, de la tienda Atzavara.
    Un saludo!

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