Roger Subirana

sábado, 24 de abril de 2010

LOS CUMPLEAÑOS DE FER

Uno de los acontecimientos sociales más importantes cuando éramos pequeños era el cumpleaños de Fernando. Para la ocasión eran invitados bastantes niños, casi todos compañeros de clase que acudíamos allí con regalos. Uno de los más populares eran los libros de "Los Tres Investigadores".

El cumpleaños era una merienda en la que no faltaba de nada, ni bebidas (refrescos, obviamente), ni comida, que devorábamos con fruición. Una vez terminada la merienda con tarta y todo y el cumpleaños feliz llegaba el momento culminante, si el tiempo acompañaba; si hacía malo Fernando preparaba una partida de subbuteo, pero si hacía buen día Fernando sacaba su arsenal: pistolas, rifles, metralletas, que repartía entre los niños para ir a jugar al descampado que había debajo de su casa. Porque sí, queridos lectores y lectoras, nosotros jugábamos a guerras, dividiéndonos en dos grupos, hasta banderas llevábamos, y sustituyendo en un momento dado las pistolas por cañas o palos que hacían las veces de espadas y lanzas imaginarias, y ¿sabéis que? ninguno hemos salido violento, ni psicópata, ni maltratador. Eran peleas en buena lid, en la que alguno salía con un chichón, había rodillas y codos raspados, pero cuando terminaban, casi siempre porque los padres venían a recogernos o porque se hacía de noche, las caras de satisfacción eran tremendas.

¿Era nuestra sociedad violenta? Yo diría que no, principalmente porque teníamos unos principios y un respeto hacia nuestros mayores y los demás que ahora no existen; jugábamos a guerras, no faltaban pistolas y espadas y si no palos y piedras, pero nada de eso influyó para que fuéramos violentos, como he dicho era una cuestión de valores. Ahora mismo la violencia está presente en las aulas, en la calle y en todas partes, pero no son juegos de niños, es una violencia cruel que acaba muchas veces en asesinato, como vimos en Seseña, amenazas y acoso escolar.

No señores políticos, no es una cuestión de juguetes violentos y ñoñeces varias chuliprogresistas, poco a poco están consiguiendo que nos vayamos a la mierda, muchas gracias INUTILES.

2 comentarios:

  1. Joer que recuerdos, Los Tres Investigadores. Eran mis preferidos, aunque también leia Los Hollister. Hace unos años reuní todos esos libros y los doné a bibliotecas en hispanoamérica, para que pudieran disfrutar como yo lo hice.
    Y tienes razón con la violencia, otro juego que teniamos era esconder los famosos clicks de playmovil o soldaditos de plastico, y con piedras jugar a bombardearlos. Salu2

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  2. Yo hacía "aplecs de sardanes" con los playmobil y mi hermano y yo jugábamos a gitanos. Nos hacíamos una tienda de campaña con una sábana y le robábamos cosas a mi madre de la cocina. Hoy nos tacharían de racistas...pero y lo bien que lo pasábamos...

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