Roger Subirana

sábado, 27 de marzo de 2010

EL CINE

Ir hoy al cine es casi un lujo, los precios de las entradas son caros y no te digo nada como cojas palomitas y una bebida, que parece que en vez de hielo te estén poniendo diamantes. El caso es que va uno feliz a ver la película esperada, se sienta, con tiempo, coloca sus cosas y espera a que empiece. Justo cuando comienza la película, comienzan a aparecer una serie de personajes que están en todos los cines, y uno piensa que los deben tener en plantilla para dar ambiente o algo así:

- El que llega tarde: justamente es en tu fila y tiene que atravesarla entera para poder sentarse. Tienes que replegar palomitas, bebidas, encogerte y esperar algún pisotón, eso si no se cae encima tuyo.

- El señor del abrigo: delante tuyo, llega un señor, tarde y se ha de quitar el abrigo, tu intentas menear la cabeza a los lados, pero él despliega los brazos igual que batman y no ves nada, encima siempre se le engancha una manga por lo que el proceso se eterniza y alguno de sus vecinos acaba recibiendo un sopapo.

- El señor o la señora que tosen: ¿Os habéis fijado que siempre hay algún enfermo en el cine? Y no hace falta que sea invierno, siempre hay alguien tosiendo.

- El comentarista. Detrás de ti, o una o dos filas más, empiezas a oir un murmullo :- A esta se la tira.....- , - El cuñao es el asesino......-, - Donde irá éste, si se lo van a cargar.....- , y al cabo de un rato, al que le entran ganas de cargarse a alguien es a medio cine, a pesar de las advertencias el comentarista no calla, hasta que pasas a la amenaza directa. Luego está el comentarista entendido, el que se ha leido el libro sobre el que se basa la película y va desgranando, sin ningún pudor, todo el argumento.

- El niño que tiene pis o caca a mitad de la película. Ya ves a la madre pasando con el niño que se tropieza, te pisa, te tira las palomitas y si la madre lo lleva en brazos es peor porque acabas con el pie del niño en la boca o en un ojo.

- El del móvil. Momento álgido de la película, tensión, todas las miradas fijas sin parpadear en la pantalla y.......suena una música ridícula. Es un móvil que está en el fondo de un bolso o abrigo, cuyo dueño o dueña tarda en encontrar, y que cuando encuentra nunca NUNCA apaga en el acto, encima contesta - Si Juani, perdona, pero es que estoy en el cine......si viendo Bonanza, ....buenísima...si, quedamos mañana?....no....venga, bueno dale un beso a Pepe, adios guapa.......-

NOTA DEL AUTOR: No suele ocurrir todo a la vez en una película, incluso hay veces que no pasa nada, pero.....son las menos :-D


3 comentarios:

  1. Yo a veces toso, jajajajaja, pero no siempre xD

    Te ha faltado el típico que hace tanto ruido comiendo o sorbiendo que no te deja escuchar na : )

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  2. En el teatro pasa lo mismo. La semana pasada fui al teatro y parecía la unidad de tuberculosos de Vall d'Hebron...todo toses. La gente no sabe salir de casa meada y tosida?

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  3. La última vez estuve viendo El Libro de Eli y a uno le dió un ataque epileptico. En lugar de parar la película mientras le atendian, esta sigió y solo al final pararon escasos 2 minutos para sacarlo.
    Prefiero ir al cine al mes o dos meses del preestreno, eso de verla solo en el cine (una vez eramos dos) es una delicia.

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